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Dejamos el hotel y fuimos a
desayunar a un cafetín del pueblo, café con leche, zumo de naranja, tés
y los deliciosos churros marroquíes. Dimos un paseo por las calles de
Figuig, hicimos alguna compra y nos acercamos a los pueblos de los
alrededores, paramos en el ksar de Zenaga, pequeño pueblo donde se pueden
ver mujeres casadas vestidas de blanco totalmente tapadas de la cabeza a
los pies, con la sorprendente excepción de un solo ojo destapado,
aparcamos los coches y dimos un paseo por la Kasbah y el palmeral. Llenamos los depósitos de gasoil y dejamos Figuig, seguimos por carretera dirección Bouarfa, parte del trayecto lo hicimos por una pista que transcurría más al sur, en algunos tramos, según el GPS, estábamos pisando la frontera con Argelia. Íbamos muy tranquilos, disfrutando del paisaje y haciendo fotos, hasta que de repente vimos unas nubes de polvo al fondo y empezaron a aparecer 4x4, eran un grupo de portugueses patrióticos que lucían todos ellos la banderola de su país en el capó del coche, vimos un grupo apartado de khaimas y allí acudimos a refugiarnos, huyendo de la manada de todoterrenos portugueses que nos llegaba de frente. |
| Aparcamos los coches y de inmediato quedamos rodeados de gente que nos invitó a entrar en una de las khaimas, lo que tenía que ser una corta parada se convirtió en comida y sobremesa, tomamos te, pan con mantequilla, requesón, queso agrio y al final un cuscús hervido con leche que estaba delicioso. |
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A media tarde conseguimos
contactar con Markus, que ya estaba de subida, nos encontramos en el oasis
azul de Meski, después de varios vasos de vino priorato bajamos todos
juntos a Merzouga y acampamos en las dunas. Cuando llegamos a Merzouga
era ya negra noche, con lo cual no nos complicamos mucho la vida y
acampamos al lado mismo de la gran duna, lo que fue un gran error, pues
todos los albergues estaban a tope de gente y nuestro campamento se
convertiría, al amanecer, en una concurrida Rambla, con un tremendo ir y
venir de gente, que iba a ver la salida del sol a la cresta de la gran
duna. Cenamos unos spaghetti y estuvimos de sobremesa un buen rato, aunque
la noche no acompañó, hacía frío y mucho viento. DIA 6: Rissani y Hassi LabiadDespués de desayunar nos fuimos a pasear por Rissani, tomamos un te en la terraza de un cafetín, dimos un agradable paseo por el mercado, compramos chuletones de ternera para cenar y una gran variedad de aceitunas. Acabamos comiendo en un chiringuito cutre del mercado, ensaladas y tajine por un precio absolutamente ridículo. |
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Después de comer
volvimos a las dunas y fuimos a Hassi Labiad para visitar a unas amigas de
Blanca, que ya nos esperaban. Pasamos la tarde en su casa, tomamos el te y
los dulces típicos y estuvimos charlando un buen rato, luego vino el
intercambio de regalos, primero en la intimidad, dentro de casa y luego en
el patio, con los demás niños y niñas del pueblo, hicimos gran acopio
de muñecas, burros, pañuelos y collares, pues cada niño nos daba un
regalo a cambio de una camiseta. A
última hora de la tarde nos fuimos a buscar un buen sitio para acampar,
esta vez al otro lado del cordón de dunas, para estar más tranquilos.
Llegar hasta la zona apropiada nos costó alguna que otra enganchada, pero
bajamos presiones y después de varios intentos conseguimos saltar unas
dunas y acampar en un rellano, alejados del bullicio del día anterior.
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Recolectamos
algo de madera por los alrededores e hicimos una fantástica hoguera, que
primero nos sirvió para cocinar los chuletones y más tarde para
calentarnos, pues la verdad que la temperatura no era demasiado agradable. DIA 7: Midelt y el camión
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Desayunamos
y recogimos el campamento, Jordi y Blanca pasaron la mañana en Merzouga
para que los niños pudieran hacer “snow-board” en las dunas.
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| Nosotros
nos fuimos a Midelt, cambiando las dunas por montañas nevadas, solo
llegar localizamos enseguida a Vicent y sus hijos, inconfundibles con su
unimog. |
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Comimos
juntos en un cafetín, brochette y frites, luego tomamos un té a la menta
en otro cafetín y pasamos la tarde charlando dentro del camión, puesto
que lloviznaba y hacía mucho frío, hasta que llegaron Jordi y Blanca. Vicent
y los niños continuaron su ruta y nosotros nos fuimos a un hotel de
Midelt, donde cenamos un tajine delicioso y pasamos la noche. DIA 8: La playa de Ras El MaDía tranquilo de carretera que nos llevó hasta Ras El Ma, lo primero fue ir a uno de los restaurantes del puerto y darnos un buen homenaje a base de pescado. Tarde tranquila que empleamos paseando por el pequeño puerto pesquero y por la playa. |
| Acampamos cerca de un bosquecillo que se divisaba al final de la playa, justo enfrente de las islas Chafarinas. |
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Estuvo lloviendo toda la noche y la mañana amaneció igual de mala, recogimos y nos fuimos al pueblo a desayunar. Hicimos los pocos kilómetros que nos separaban de Nador y allí nos despedimos de nuestros amigos de Castellbisbal, pues ellos debían pasar la frontera de Melilla. Sin más nos fuimos al puerto de Nador y embarcamos sin problemas, hubo buena mar y a media tarde ya estábamos en Almería. |