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Seguimos dirección Layounne y paramos en el camping “Le Roi Beduin”, estratégicamente situado al borde de un antiguo lago salado y al lado de una cascada natural, hacía muchísimo viento, lo cual nos hizo desistir de montar la tienda y cogimos una de las khaimas, dimos un paseo con Bruna por los alrededores, nos dimos una buena ducha con agua caliente y estuvimos de relax en la tienda beduina, mirando mapas y leyendo hasta que oímos ruido de motor, eran 2 Toyota’s con matrícula española que se instalaron en la tienda de al lado. |
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Cenamos en la misma Khaima pan con embutido y unas bananas, acabamos la noche tomando café y cubatas con los vecinos, dos parejas de Madrid, escuchamos y contamos aventuras de este y tantos otros viajes, fuera llovía suavemente, fue una agradable velada. |
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Miércoles 13 de Agosto Cansados y con resaca continuamos dirección Boujdour, paramos un rato en los acantilados a descansar, hacer algunas fotos y picar algo, fuimos pasando controles y a media tarde llegamos a la bahía de Dakhla. Montamos la tienda en un cutre-camping al lado de una bonita playa, disfrutamos de una magnífica puesta de sol y nos fuimos a cenar a Casa Luis, allí nos dimos un buen homenaje a base de sopa de pescado, pulpo y filete de corvina, todo delicioso, como siempre. Volvimos al camping y nos acostamos, hacía frío y bastante viento.
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Jueves 14 de Agosto Pasamos la mañana recorriendo la bahía de Dakhla, bañándonos en playas desérticas y descubriendo rincones maravillosos, nos lo pasamos muy bien, fue otro día de auténticas vacaciones, pero sin duda quien mejor se lo pasó fue Bruna, que no paró ni un momento, cuando no estaba corriendo como una loca por las dunas, la veías venir a toda velocidad hacia la playa y empezar a saltar por encima del agua hasta alcanzarnos, además el agua estaba calmada y a muy buena temperatura, aquí si daba gusto bañarse. |
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A la hora de comer nos acercamos al cafetín del cruce de Dakhla, pusimos gasoil y estuvimos hablando con el hombre que nos llenó el depósito, le dimos un montón de ropa para él y algunos regalos para su mujer, como agradecimiento él nos invitó a comer un tajine de pollo en el mismo cafetín, luego nos tomamos un te, hicimos algunas compras y de repente sonó el teléfono móvil, era Vicent que ya estaba bajando hacia Agadir con su camión, acordamos vernos en un par de días en Tarfaya. Por la tarde volvimos a la carretera, rumbo norte, paramos en una playita situada al lado de un minúsculo poblado de pescadores, Jordi fue a hablar con uno de ellos, le contó que tenían echadas las redes para pescar corvinas, de mientras yo hacía algunas fotos y Bruna se dedicaba a la caza de la gaviota. A media tarde llegamos al camping de Boujdour, cogimos una habitación, pues después de 8 días durmiendo en el suelo nos apetecía una cama, además el tiempo no invitaba a la acampada, nos dimos una buena ducha con agua caliente y cenamos en el mismo camping una bandeja repleta de gran variedad de pescado, fue imposible acabar con ella. Viernes 15 de Agosto Nos levantamos sobre las 9, había mucha niebla y hacía frío, desayunamos unos colacaos acompañados de unos croissant de la “Boulangerie Manolo”, paramos en una farmacia a comprar una pomada anti-alérgica para Bruna y camino de Tarfaya paramos a repostar, el gasoil estaba a 0,41 euros/litro. Antes de entrar en Tarfaya hicimos un pequeño tramo campo a través y nos acercamos hasta la orilla del mar para ver el ferry que recientemente se había quedado estacado a escasos kilómetros de la playa, se veía gente en la cubierta, también aprovechamos la espera para visitar el museo dedicado a Antoine de Saint Exupery, solo salir del museo ya vimos el camión amarillo de Vicent llegando a la playa, comimos todos juntos en un cafetín muy cutre de la calle principal, tajines varios, pollo y pescado, después de varios tes volvimos a las dunas de Neila. Estuvimos un buen rato jugando a subir y bajar dunas, nadie se quedó estacado, hice algunas fotos, Bruna iba como una loca de un lado a otro y no sabía a quien perseguir, al final acampamos bajo el resguardo de una gran duna, a pocos metros del mar.
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Cenamos a base de pica-pica, había embutidos y quesos de todas las denominaciones de origen posibles, tanto de España como de parte del extranjero, de postre melón y galletas maría con nocilla. Sábado 16 de Agosto Nos levantamos tarde, desayunamos, Jordi, Vicent y David estuvieron trasteando con el ordenador y los wpts, yo di un paseo con Bruna por las dunas hasta la playa, desmontamos el campamento y nos acercamos al pequeño pueblo de Sidi Akfenir, mientras Vicent y familia se dedicaban a llenar todos los depósitos y jerris de gasoil nosotros aprovechamos para hacer algunas compras y tomamos un te bajo el porche de un cafetín. Como ninguno teníamos hambre decidimos continuar hasta la desembocadura del Oued Chebika, por el camino paramos en alguna entrada del mar a fotografiar los flamencos y a primera hora de la tarde ya teníamos el campamento montado y nos fuimos todos a la playa, nos bañamos, Bruna volvió a disfrutar como una loca con el mar y la arena. Domingo 17 de Agosto Después de desayunar continuamos hasta Tan-Tan plage, paramos a dar una vuelta por el pueblo, tomamos un te, descubrimos una carnicería de lujo y compramos 5 chuletones de ternera, pesaron más de 2 Kg !!!, aquella noche habría cena de lujo. Seguimos hasta Tan-Tan, allí comimos en la terraza de un cafetín, algunos de animaron con el tajine de dromedario, típico de la zona, otros optamos por el sufrido pollo rustido con frites, todo muy rico, después los tes y un bizcocho delicioso, aún caliente, que compramos en una cremería cercana. |
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Por la tarde cogimos pista e hicimos un pequeño bucle por los alrededores de Tan-Tan, el paisaje era montañoso, apetecía después de tantos días de playa, llegamos a unas gueltas abarrotadas de pequeñas ranitas verdes, pero por desgracia también había diversidad de insectos hambrientos, desechamos la opción de acampar.
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Nos fuimos al Ksar Tafnidilt, un camping-hotel del puntito, por el camino tuvimos que recatar a unos murcianos que se habían quedado empanzados en mitad de la arenosa pista que conduce a la kasba, después de una buena ducha encendimos la barbacoa y cenamos los chuletones a la brasa con patatas fritas bajo una de las khaimas del jardín.
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Lunes 18 de Agosto Después de desayunar nos despedimos de Vicent, Óscar y David y empezamos a subir, comimos entre Tiznit y Agadir un cordero delicioso, nos tocó una típica tarde de conducción por puertos de montaña marroquíes, en obras y a tope de pesados camiones, fue agotador pero por fin conseguimos llegar a Chichaoua y coger la carretera de Essaouira. Empezamos a ver cooperativas de aceite de argán, paramos en una pues Carmen nos había pedido que le trajéramos un litro, nos pedían 300 Dh por una botella de 1 litro, ni más ni menos que 30 eurazos !!!, nos quedamos a cuadros, luego vi que en la pared estaba tarifado a 250 Dh., se lo comenté al hombre y después de mirar a su compañero y pensar un poco me soltó que el precio subía y bajaba en función del día, y se quedó tan ancho !!!, ni que el argán cotizara en bolsa, total que huimos de allí por patas. Llegamos al camping de La Plage a las 10 de la noche, montamos la tienda, hacía mucho viento, cenamos rápido y nos metimos en la tienda a leer un poco y a dormir. Martes 19 de Agosto Nos levantamos, desayunamos, dimos un paseo por la playa con Bruna y nos acercamos a un pequeño pueblo cercano llamado Akermoud, nos metimos en un diminuto colmado, de los de toda la vida, allí nos atendieron como a reyes, les dimos la lista de la compra y nos lo sirvieron todo, lo que les faltaba lo traían de las tiendas cercanas y hasta mandaron a un niño a buscar patatas a saber donde con un burrito, de mientras nos invitaron a tomar un té, sentados entre sacos de harina y legumbres, fue como hacer un salto atrás en el tiempo, estuvo genial, salimos de allí con media docena de huevos, 1 kilo de patatas, leche fresca, agua, ajos, azúcar, una bandeja de plástico para el pan y hasta con un litro de aceite de argán !!!, aquí nos costó 170 Dh., casi la mitad, después de una larga despedida, mil gracias, muchos “buen viaje” y algún “que Alá os guíe” conseguimos montar en el coche y volver al camping. Nos fuimos los tres a la playa, Bruna con su pelota corriendo a toda leche, bañándose y por supuesto saludando a todo aquel que pasaba relativamente cerca, Jordi se volvió a bañar, yo no pasé de los tobillos, volvimos al camping a comer, hicimos la siesta, pero dentro de la tienda hacía mucho calor y nos fuimos a la piscina del camping, tarde tranquila, ducha caliente y cenamos una tortilla de patatas hecha con todo lo que compramos en el pequeño colmado, salió exquisita. Al día siguiente carretera y manta rumbo norte, paramos en Safi a tomar un té, llamamos a Velasco y quedamos en pasar por “la caseta” el sábado y compramos tres docenas de ostras en Oualidia para comerlas allí todos juntos, tiramos hasta Moulay Bouselham, pasamos la noche en un camping cercano a la laguna y al día siguiente el infierno de Tánger, más de 5 horas para conseguir subir al ferry, no me apetece ni contarlo, por fin desembarcamos en Tarifa con las ideas muy claras, volveríamos a bajar pronto, pero jamás en la vida volveríamos a cruzar por Tánger. |